Tres ingredientes para una sana amistad

El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos – Proverbio turco

 

Tener una amistad es la esperanza de que alguien venga por ti en los momentos donde ya nada podemos hacer. Un amigo es quien te va a buscar o quien te espera. Nos llena de vida, saber que alguien nos ama, estemos en la situación que estemos. La amistad es la construcción de una historia en común. Como alguien dijo alguna vez, los amigos son hermanos que se eligen. Elegimos a nuestros amigos, pero ellos también nos eligen a nosotros. En una relación de amistad, uno puede ser quién realmente es, sin ocultar nada. Por esto mismo, la amistad, para que sea saludable, debe tener algunos componentes esenciales para que sobreviva a circunstancias, peleas, diferencias y distancias:

  1. Amor incondicional: la definición de amor es “sin muerte” (a– sin, mortis– muerte) e incondicional significa sin ninguna condición. El amor incondicional no espera nada a cambio. La amistad debe cultivarse dentro de un marco de amor mutuo e incondicional. Los amigos deben cuidar de amar al otro como desean ser amados; y aún ir más allá. Es maravilloso tener una relación donde uno busca lo mejor para el otro y el otro, busca lo mejor para uno. Mantiene la esperanza de que no estaremos solos, ni en los buenos ni en los malos momentos.

Lloramos con nuestros amigos. Reímos con nuestros amigos. Dos caras de una misma moneda llamada amistad. Donde reina el amor, allí hay amistad. Un viejo mandato hebreo decía que era misión del amigo llorar con los que lloran y reír con los que ríen.

  1. Respeto: ser irrespetuoso con el otro, es un pecado de ignorancia. Cuando observo al otro y entiendo que, más allá de las diferencias que podemos tener, más allá de las opiniones, más allá de la religión o de la cultura, tiene valor como ser humano. Cuando lo reconozco distinto, como un valor agregado a mi vida, y no como una amenaza, comprendo lo que significa el respeto.

El respeto entre amigos, se da cuando valoramos al otro como mi hermano, con sus luces y sus sombras, con sus aciertos y sus errores. El respeto nos mantiene cercanos.

3. Compromiso: esta palabra tiene una riqueza increíble. Cuando los romanos la inventaron fue para darle nombre al contrato entre dos personas. En el caso de situaciones judiciales, ambos se com (prefijo: compañía, junto a), pro (prefijo: hacia, en pos de) y miso (misión en el castellano). Es decir, el compromiso era estar juntos en pro de una misión. Ambos sujetos, estaban involucrados en el contrato.

Los amigos tienen un compromiso mutuo. Dejar ese compromiso significaría dejar de regar las raíces hasta que se muera la relación.

 

Gabriel Salcedo – @pgsalcedo

By |2016-11-14T13:46:57+00:00julio 17th, 2014|Blog|0 Comments

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